El avance de las nuevas tecnologías ha transformado y seguirá transformando por completo el mundo laboral. Por ejemplo, las máquinas robotizadas han facilitado las tareas más repetitivas, peligrosas y menos creativas. Aportando más productividad y eficiencia, cometiendo menos errores que un ser humano.

Además, algo que caracteriza el desarrollo tecnológico, es que está en constante evolución, una evolución que cada vez es más rápida. Hay quien piensa que, como ha sucedido en otras ocasiones a lo largo de la historia, el avance sistemático de las nuevas tecnologías destruirá muchos empleos que realizan ahora personas, pero también creará empleos nuevos y surgirán nuevas profesiones asociadas a estos cambios que hoy en día no existen ni nos imaginamos. ¿Quién hubiese dicho hace a penas 10 años que hoy existirían profesiones como “influencer” o data analyst?

Durante la pandemia del COVID-19 la adopción y la transición tecnológica en las empresas y negocios ha sido de vital importancia para poder continuar con su actividad. Por ejemplo, se usaron más que nunca las herramientas para videoconferencias como Zoom, Teams o Google Meet e implantaron procesos de gestión del trabajo a distancia para mejorar la coordinación empresarial. Esto ha facilitado, hoy en día, trabajar desde cualquier lugar y la consolidación de propuestas de trabajo en remoto, a distancia o híbridas.

La consolidación de puestos de trabajo a distancia generada por la pandemia ha hecho que las empresas lo estén ofreciendo como elemento clave para atraer y retener talento, ya que, especialmente las nuevas generaciones como los Millennials y la Generación Z, es un aspecto muy valorado por poder gestionar su tiempo y poder trabajar desde cualquier lugar sin perder tiempo en desplazarse a unas oficinas. Estas generaciones, especialmente los perfiles más talentosos y preparados, valoran mucho más la flexibilidad, trabajar por objetivos y resultados y no por horarios, y proyectos que les motiven. 

Por tanto, el avance en las nuevas tecnologías está siendo un aspecto clave para el cambio en los modelos de trabajo, junto con un mundo cada vez más globalizado. Según un estudio de Randstad sobre la flexibilidad del trabajo, en los próximos 10 años el 52% de los trabajos en España se podrán automatizar total o parcialmente.

Los trabajos que resistirán a esta revolución serán los que no sean rutinarios y se necesiten de mayor capacidad humana como los trabajos que requieran de creatividad. Así como también los relacionados con los nuevos trabajados de automatización y mejora de productividad como la robótica, el Big Data, la Inteligencia Artificial, etc.

El nuevo entorno laboral está teniendo también una gran demandan de perfiles STEM, acrónimo en inglés que significa Science, Technology, Engineering and Mathematics (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Este término está ganando cada vez más popularidad en el mundo de los recursos humanos ya que se estima que sea el tipo de profesionales más demandados en un futuro inmediato.
Asimismo, de tal manera en que se está desarrollando una nueva economía, sociedad y modelos de trabajo, se requerirá cada vez más de perfiles híbridos con habilidades mixtas de negocio y tecnología.